Historia

Aunque hay indicios de que la procesión o escuadra, como se conocía en aquellos años, del Resucitado es anterior a 1836 (año en el que tiene lugar la Desamortización de Mendizábal, por la cual se declaraban en venta todos los bienes pertenecientes al clero regular, y se destinaban los fondos obtenidos a la amortización de la deuda pública). Dicha escuadra se funda en el seno de la cofradía de la Vera+Cruz, donde la noche del Sábado Santo es trasladada la imagen al Convento de San Juan de la Penitencia (sito en la calle San Juan, hoy conocida como Calle Huarte de San Juan), para iniciar la procesión hasta la Parroquia de Santa María y por el camino más corto. La escuadra de Jesús Resucitado seguirá siendo sacada y costeada por la escuadra de Jesús de la Columna (escuadra más pujante en aquellos años) hasta que, a partir de 1884, se entra en un periodo de decaimiento total, cuya consecuencia final es la desaparición de las escuadras de San Juan y la Magdalena (que, a principios del siglo XX, procesionará en el mismo cortejo del Domingo de Resurrección), así como la de la propia Columna que se refunda como cofradía independiente en 1909.

A lo largo de esos años encontramos una publicación local del 22 de marzo de 1883 “El Eco Minero” en la que hacen referencia a la Semana Santa de dicho año el cual las Imágenes del Jueves Santo salieron, pero tuvieron que volver refugiándose de la lluvia, las del Viernes Santo no pudieron salir a causa de las mismas inclemencias meteorológicas y “Solamente la del Resucitado lució el Sábado por la noche y el Domingo por la mañana (…)” En el mismo medio (“El Eco Minero”) pero en noviembre de 1885 encontramos la primera alusión a María del Amor Hermoso, fue en una procesión extraordinaria que se celebró el 13 de dicho mes con motivo del cese de la gran epidemia de cólera que sufre Linares: “el día 13 de noviembre de 1885 será un día que no se borrará de la memoria de los habitantes de esta ciudad. Con motivo de habernos librado Dios del terrible azote del cólera por mediación de su Santísima Madre, el cura párroco de acuerdo con los individuos que componen las cofradías de esta población y muy principalmente el Sr. Vizconde de Begijar, Alférez o Patrono de la Cofradía de Nuestra Señora de Linarejos, dispuso una procesión general para el mismo día en que se traslade la soberana imagen de la Virgen a su santuario. En efecto, y de acuerdo con el alcalde y el ayuntamiento, se prepara la gran procesión única que se ha visto en esta ciudad, por esta generación. Hechos todos los preparativos a las tres de la tarde, salió de la Parroquia la procesión en la forma siguiente: Abría la marcha el Sr. Vizconde de Begijar con la bandera de la patrona; después, San Isidro Labrador; San Gregorio; San Luis Gonzaga; San Antonio; San Francisco de Asís; San José y la Purísima Concepción, una banda de música y las imágenes de la Virgen de la Cabeza, Amor Hermoso, Rosario de las dominicas y el Carmen. La bandera y gallardete con Jesús de la Columna, Madre de Dios de los Dolores, adornada con el rico manto de terciopelo y oro, Jesús de la Humildad y Jesús llamando de la Misericordia y una dolorosa; detrás, la efigie de Jesús con la Cruz a cuestas y la Cofradía de la Soledad (…) Se echó de menos a San Juan, la Magdalena y Jesús Resucitado”-

Ya en el Siglo XX, aparece de nuevo la procesión de Ntro. Padre Jesús Resucitado y con motivo de la reconstitución de los nuevos estatutos de la Hermandad de Ntro. Padre Jesús de la Columna, el testimonio oficial fechado el 20 de Marzo de 1909, en el que esta Hermandad se compromete, como venía haciendo de antaño, a que “El Domingo de Pascua a las ocho de la mañana tendrá lugar la fiesta de glorias celebrándose Comunión General, asistiendo todos los hermanos y hermanas llevando puesto el escapulario del Señor Resucitado y la Virgen del Amor Hermoso. Concluida la fiesta se celebrará la procesión del Resucitado y la Santísima Virgen del Amor Hermoso solamente. La procesión saldrá por la puerta de Santa María, calle de la Iglesia, Carnecería, Plaza de Linarejos, Bermejal, Cánovas del Castillo, Plaza de Alfonso XII, Gallo, Álamos, Ayala, a la Parroquia por la puerta de San Pedro”. Siendo el Alférez de dicha Hermandad, el encargado de, “Custodiar el guion en su domicilio, también los gallardetes, báculos y la ropa de la Santísima Virgen y el Señor Resucitado; siendo la madre del Sr. Alférez, la esposa e hijas las Camareras a perpetuidad, según escritura pública cuya copia simple se unirá a los Estatutos. Es consiguiente el cargo de Alférez los gastos de sólo la fiesta que tendrá lugar en la Parroquia de Santa María el Domingo de Resurrección”.

Es después, el nueve de junio de mil novecientos cuarenta y cuatro, tras la Guerra Civil, cuando reunidos los señores Moya, Caro, Serrano, Aguilera, Rodríguez, Cobo, Pajalte, Ibáñez, Acuña, Robles, Migallón, Perales, Sánchez, Gutiérrez Carretero y Segundo Palencia Sanz, bajo la presidencia del Párroco de San José, Don Juan Diego de Dios Barrero, deciden constituir la Hermandad bajos las advocaciones de Nuestro Padre Jesús Resucitado y Nuestra Señora de las Mercedes, para mayor honra y gloria a Dios, Nuestro Señor, y a su Santísima Madre. En dicha junta fue nombrado como Hermano Mayor don Segundo Palencia Sanz, formándose una comisión encargada de la preparación de los Estatutos y de la organización de la Hermandad. El doce de junio de mil novecientos cuarenta y cuatro, reunidos bajo la presidencia de don Juan Diego de Dios Barrero, fueron aprobados los Estatutos, y enviados al Obispado para su aprobación definitiva. El catorce de agosto del mismo año se recibieron ya aprobados por el Excmo. Sr. Obispo de la Diócesis de Jaén con fecha seis de julio.

Para la adquisición de las nuevas Imágenes, fueron estudiados varios proyectos y presupuestos, siendo aprobados los del señor Miguel Giménez Martos, después de su cambio de domicilio de Valencia a Torredonjimeno. Se firmó el contrato con el escultor el treinta y uno de agosto de mil novecientos cuarenta y cuatro, obligándose éste a realizar “un paso titulado Cristo Resucitado, según dibujo aprobado por la Hermandad y que obra en poder de la misma. El tamaño de la escultura del Cristo será de un metro y setenta y cinco centímetros y proporcionalmente el sepulcro, y una imagen de la Virgen para vestir y de tamaño un metro y sesenta y cinco centímetros. Esta Virgen llevará articulados los brazos y de cintura abajo unas devanaderas. Tanto el paso completo del Cristo Resucitado como la Virgen serán talla en madera y policromadas”. Estipulándose el precio del trabajo en diez mil pesetas y la fecha de entrega en febrero de mil novecientos
cuarenta y cinco. Las Sagradas Imágenes fueron bendecidas el Viernes de Dolores de mil novecientos cuarenta y cinco siendo padrino del acto don José Córdoba de los Ríos y doña Salud Guillen. Procesionaron por primera vez en la semana Santa de dicho año. En junta celebrada el ocho de julio de mil novecientos cuarenta y cinco se fija la fecha del veintiocho de septiembre para celebrar Junta General, con el fin de reformar algunos artículos de los Estatutos, cambiar al señor Alférez de la Hermandad y Titulo de la Institución, quedando: Hermandad de Nuestro Padre Jesús Resucitado y Nuestra Señora de Amor Hermoso. Dichos Estatutos fueron devueltos aprobados por el Diocesano el doce de octubre del mismo año.

Es en mil novecientos cincuenta y siete cuando la Junta de Gobierno de la Hermandad decide el cambio de las Imágenes que hasta entonces procesionaban. En esta ocasión fueron encargadas al escultor don Víctor de los Ríos, mediante contrato fechado el catorce de diciembre del mismo año, en el que se comprometía a realizar las actuales Imágenes: Un grupo escultórico de la escena de la Resurrección del Señor, con la Imagen de Jesús y dos Ángeles conforme boceto presentado por el artista y una Imagen de la Santísima Virgen para vestir. Todo en talla de madera de primera calidad y policromada. Ascendiendo el importe por el grupo escultórico de la Resurrección a noventa y cinco mil pesetas, y la Imagen de la Virgen a quince mil pesetas. Estas Sagradas Imágenes procesionaron por primera vez en la Semana Santa de mil novecientos cincuenta y ocho. Después de varios años y ante la dificultad por la altura, en la salida del Paso de Nuestro Padre Jesús, la Hermandad se trasladó el catorce de abril de mil novecientos sesenta y ocho, Domingo de Resurrección, de la Iglesia Parroquial de San José a la Iglesia Parroquial de Santa Bárbara, acudiendo a recibirla una comitiva con la Cruz Alzada Parroquial, encabezada por el Párroco don Pablo Montan Palop, incorporándose ésta a la procesión en la popular calle Santiago.

En los años setenta y tras diversas crisis habidas en el seno de la Hermandad, la Agrupación de Cofradías de Linares se hace cargo de los gastos que ocasiona la Salida Procesional. Es en la Semana Santa de mil novecientos setenta y nueve cuando al atravesar también una profunda crisis la Agrupación de Cofradías misma, se unieron a ésta Nuestra Hermandad. Un grupo de jóvenes Cofrades con el deseo de impedir que la Resurrección no realizara Estación de Penitencia, riesgo que se corría en esos momentos. Para culminar éste fin, fue precisa la colaboración de otras Hermandades, ofreciendo ropas, enseres y flores. En Cabildo General celebrado el dos de junio de mil novecientos setenta y nueve y con la aprobación del Presidente de la Agrupación de Cofradías don Fernando Gaitán Barragán, es nombrado de forma oficial este grupo de jóvenes como Junta de Gobierno de la Hermandad. Momento éste en el que la mujer pasa a formar parte activa en la dirección y gobierno de la misma. En acuerdo de la Junta de Gobierno se celebran, los días veintinueve y treinta de noviembre, los primeros cultos en la Iglesia Parroquial de Santa Bárbara en honor de Nuestras Sagradas Imágenes Titulares; siendo la primera Hermandad de Linares en realizar el Piadoso Besamanos a la Santísima Virgen. Es en la Salida Procesional del diecinueve de abril de mil novecientos ochenta y uno cuando, por primera vez la Cofradía, procesiona la Imagen de la Santísima Virgen del Amor Hermoso llevada a hombros de Hermanos Costaleros, siendo el segundo paso de la Semana Santa linarense, que, con cuadrilla propia, recuperó tan bella tradición.


Hasta dicho año era costumbre, debido a la falta de túnica para los nazarenos de la propia Hermandad, que en la Salida Procesional nos acompañaran representaciones vestidas con las túnicas de nazarenos de las diversas Hermandades pasionistas de nuestra ciudad.

Pero fue al año siguiente, en mil novecientos ochenta y dos, y por primera vez en su historia, cuando la Cofradía hizo su Estación de Penitencia sólo con sus hermanos, vistiendo la túnica de Estatutos de la Hermandad. El diez de marzo de mil novecientos ochenta y cinco, durante la solemne Misa de la Función Principal de la Hermandad, tuvo lugar la Imposición de Corona a Nuestra Madre y Señora del Amor Hermoso a cargo de nuestro primer Consiliario el Reverendo Padre Fray Ricardo de Córdoba. La Corona fue realizada en el taller sevillano de “Orfebrería de Triana”, con plata de las minas de nuestro Linares. Corona para Nuestra Señora, regalo de sus hijos que quisieron una vez más “Coronarla como Reina”. En mil novecientos ochenta y seis, debido a unos deterioros presentados en la Imagen de la Santísima Virgen, fue restaurada y adaptada debiéndose su actual aspecto al artista sevillano Sr. D. Antonio Garduño Navas, que retocó cabeza y cuerpo, con gran acierto realizando nuevas manos y policromando en su totalidad la Imagen. Es de destacar tras la mencionada restauración la gran calidad adquirida por la Imagen.

En mil novecientos ochenta y nueve, procesiona por primera vez la Imagen de Nuestro Padre Jesús Resucitado portada a hombros de hermanos costaleros. Durante estos años, el paso de misterio ha sufrido varias modificaciones, ya que por deterioro de las imágenes secundarias se procedió a su sustitución por un ángel anunciador, obra de D. Francisco Romero Zafra en el año 1992. Posteriormente se le encargó a D. Felipe Martínez Oliver en 2007 el proyecto de un paso nuevo para poder completar así el misterio que anuncia la resurrección de Cristo según San Mateo 28, 1-7; y al mismo tiempo se le encarga a D. Guillermo Martínez Salazar dos imágenes secundarias de unos romanos huyendo de la escena, el primero de ellos procesionó en 2007 y el segundo en 2008, año en el que también procesiona por primera vez el nuevo paso de misterio. En la Cuaresma del 2010, la Hermandad de la Resurrección y Amor, celebra el XXV Aniversario de la Imposición de la Corona a Ntra. Madre y Sra. del Amor Hermoso. Para ello y durante los días 5,6, y 7 de marzo se celebraron cultos extraordinarios y actos conmemorativos. El día 6 se celebró un concierto por parte de la Sociedad Filarmónica de Linares “María Inmaculada”, donde se estrenó la marcha “Azahar de Amor” dedicada a Ntra. Madre y Sra. del Amor Hermoso compuesta por D. José Manuel Jódar Marín y bajo arreglos de D. Francisco Pérez Garrido.

Debido al deterioro que presentaba la Imagen de Cristo Resucitado, tanto en su policromía, la sujeción trasera, la limpieza y las fisuras que la madera presentaba, la Hermandad tubo que emprender el proyecto de su restauración. El trabajo fue encargado al Imaginero cordobés afincado en Alcolea (Córdoba) D. Manuel Luque Bonillo. La restauración fue sufragada por un hermano anónimo que dono los gastos de la misma. El día 21 de noviembre del 2010, se celebró una Solemne Eucaristía de Acción de Gracias con motivo de la llegada al templo una vez restaurado.